POSTEO 10C: Deprivación afectiva del bebé y el experimento del rostro inmóvil.
LA DEPRIVACIÓN AFECTIVA
La deprivación afectiva es un hecho que ningún niño debería experimentar a lo largo de su vida. Desde que nacen, los niños necesitan sentir el afecto de sus padres. Es la forma que tienen de adquirir su autoestima y la seguridad necesaria para alcanzar su autonomía personal.Sin embargo, hay ocasiones en las que los niños y los adolescentes sufren situaciones de privación afectiva. Esta carencia repercutirá en varias áreas de su desarrollo.Repetidas situaciones de privación afectiva durante la infancia puede crear en el niño diversos trastornos psicológicos y psicopatológicos. Estos trastornos se manifiestan durante la infancia y, en ocasiones, pueden llegar a repercutir en la adolescencia e incluso en la edad adulta. Por esta razón, es fundamental que, desde los primeros meses de vida, el niño desarrolle una figura de apego segura y sienta el afecto de sus padres.
EL EXPERIMENTO DEL ROSTRO INMÓVIL:
El investigador Edward Tronick realizó un experimento denominado “El juego del rostro inmóvil”, con interesantes conclusiones.La investigación pretendía profundizar en el sistema bidireccional de comunicación afectiva entre los bebés y sus cuidadores principales, para estudiar los efectos de la depresión de los padres sobre los bebés.La principal conclusión es que el bebé hará lo posible por obtener respuesta, incuso a la edad tan temprana de tres meses, y que muestran su malestar cuando la madre no interactúa con ellos.Se pidió a las madres que miraran a sus bebés, pero que mostraran una expresión neutra, que reprimieran el impulso de mover sus rostros y responderles de forma juguetona como solemos hacer.Enfrentados a esta inusual falta de sensibilidad y de respuesta por parte de sus madres, los bebés trataron varias veces de iniciar ellos mismos la comunicación, haciendo sus gracias, moviendo los brazos, y en definitiva tratando de llamar la atención de la mamá.En el caso de bebés con madres depresivas, cuando se enfrentan a un largo tiempo sin recibir estímulos y respuestas, la investigadora Tiffany Field descubrió que los bebés tienden a imitar la tristeza, la escasa energía, el bajo compromiso, la ira y la irritabilidad de sus madres.En los casos más severos, si la depresión de una madre sigue durante un año o más, su bebé comenzará a mostrar retrasos constantes en el crecimiento.
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